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Inicio Historia Colonial Los Alcaldes de la Santa Hermandad en Santo Domingo colonial, siglo XVI-XIX

Los Alcaldes de la Santa Hermandad en Santo Domingo colonial, siglo XVI-XIX

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"La Santa Hermandad Nueva o de los Reyes Católicos tiene sus orígenes en el sentimiento religioso medieval que imprimía un carácter de cruzados a sus componentes y dada la proximidad y similitud de funciones de las tres hermandades señaladas, en tiempo del Rey Alfonso X el Sabio se habían unido formando una común que recibió el nombre de Hermandad de Toledo, Talavera y Villa Real (Santa Hermandad Vieja)". Motivado por la publicación de este ensayo relacionado con la historia colonial dominicana, de los archiveros Martha Pacheco, Ponssy Alexis y Kelvin Mejía hacemos un llamado a los jóvenes de la Maestría en Archivistica del Archivo General de la Nación, para que nos envíen sus mejores trabajos y de esa forma compartirlos con los lectores de nuestro portal:  www.historiadominicana.com.do.

Con el arribo de los españoles a nuestras tierras en octubre de 1492 se produce el mal llamado Descubrimiento de América, inicia un intercambio económico, político, social y cultural como nunca antes en la historia de la humanidad. Para los pobladores nativos del continente este descubrimiento supuso un una interrupción en su proceso histórico, para los españoles  significó la incorporación del continente a las grandes corrientes históricas europeas, convirtiendo a la isla de Santo Domingo (La Española) en el centro de difusión de la cultura española y en el campo de experimentación de las nuevas estructuras sociales y económicas que plantea la creación de un nuevo mundo en este hemisferio.

Para estos fines los colonizadores vinieron cargados, además de la sed de riquezas, de toda una estructura que permitiera que sus fines se llevaran a cabo, sin dudas sus instituciones jugaron un papel de primera línea. Dentro de estas instituciones esta el Cabildo y en este a su vez los Alcaldes de la Santa Hermandad, que es el tema que nos ocupa en este estudio.

Trataremos brevemente de establecer una definición conceptual de lo que fue la Santa Hermandad,  dar un vistazo a los orígenes de esta institución, sus funciones y hacer mención de la legislación que la creó en España, donde nace este organismo, su paso a América, con algunos casos de su aplicación en otras colonias.

Por otro lado, estudiaremos la documentación encontrada en el Cabildo de Higüey y Bayaguana  desde el siglo XVII hasta mediados del siglo XIX referente a los Alcaldes de la Santa Hermandad para extraer información relativa a la tipología documental, cuales eran sus funciones y el desempeño del cargo. En materia archivística ofrecemos una descripción de la distribución de la documentación, cantidad de documentos, expedientes, tipologías y series documentales, así como su ubicación dentro del fondo (legajos).

La Santa Hermandad Nueva o de los Reyes Católicos tiene sus orígenes en el sentimiento religioso medieval que imprimía un carácter de cruzados a sus componentes y dada la proximidad y similitud de funciones de las tres hermandades señaladas, en tiempo del Rey Alfonso X el Sabio se habían unido formando una común que recibió el nombre de Hermandad de Toledo, Talavera y Villa Real (Santa Hermandad Vieja).

Para el año 1294 mediante Bula expedida  por el Papa Celestino V se nombra a esta hermandad como Santa y real " Santa Haec Sancta Vestra Fraternitas ", eximiéndola de los diezmos de la miel y cera y estableciendo las condiciones que debían reunir los oficiales a quien llamaban “cuadrilleros”. Así se establecieron grupos estando  al frente de los cuadrilleros elegidos  hombres que " tuviesen temor a Dios y vergüenza y no obrasen por codicia ", mientras que el cuadrillero que cometiese abusos era castigado por el rey, en ocasiones a pena de muerte.

Estos grupos fueron formados para contrarrestar los malhechores que “durante la minoría de Fernando IV, por las ciudades, villas y lugares, poblados y despoblados, se cometían a cada paso mil maldades, robos, latrocinios y muertes, quien con deseo de vengarse de sus enemigos, quien por condición, que se suele ordinariamente acompañar con crueldad. Quebrantaban las casas, saqueaban los bienes, robaban los ganados; todo andaba lleno de tristeza y llanto; miserable avenida de males y daños”.

Otro antecedente directo de la Santa Hermandad Nueva o de los Reyes Católicos, fue la Hermandad de los reinos de Castilla y León ordenada por el Rey Enrique IV en  1473. Pero esta hermandad fue disuelta rápidamente aunque las causas de su formación aun persistían y “en 1476 se verán agravadas como consecuencia del conflicto sucesorio que concertaba toda la atención de los Reyes Católicos en los inicios de su reinado, de modo que volvía a pensarse en la hermandad como solución”

La Santa Hermandad Nueva, que es la que viene a América una vez producido el descubrimiento (y que por desgracia no hemos podido constatar cuando con exactitud llega a nuestro continente) fue ordenada por los Reyes Católicos el 19 de abril de 1476 en Consejo Real reunido en Madrigal, Cordoba; donde se produjo el “Ordenamiento de Madrigal” distribuido en 11 capítulos  y presentado por Fernando e Isabel  mediante cartas, obligando a su cumplimiento en todo el reino.

Francisco Velázquez y José Antonio de Bonilla y Mir en su estudio sobre Alcaldes de la Santa Hermandad por el Estado de Jean 1780-1835 refiriéndose a dicho documento expresan: “Dicha ley primera, que fue la Ley I, Título XIII, Libro VIII de la Nueva Recopilación, paso a formar parte de la I, Título XXXV, Libro XII, de la novísima. Dispone, en esencia, que en cada ciudad, villa o lugar que tuviese mas de treinta vecinos, se elijan y nombren dos alcaldes de Hermandad, el uno del estado de los caballeros y escuderos y el otro de los ciudadanos y percheros, de los mejores y más honrados que hubiere y se hallaren en los pueblos, del estado que han de ser nombrados.  Estos dos alcaldes han de usar por si mismos los dichos oficios por espacio de un año cumplido, hasta que otros alcaldes sean elegidos, y deben y pueden llevar sus varas en  poblados y despoblados. Y pasado el dicho año de sus alcaldías, pueden otra vez ser nombrados por otro cuanto tiempo hubieren servido”

En el mismo se establecía la forma de ejecutar las sentencias de muerte, mediante asaetamiento en descampado, la jurisdicción de los alcaldes, en poblaciones de más de treinta vecinos, los delitos  o casos de Hermandad: asaltos en los caminos, robos de muebles, muerte, herida, incendio de  mieles, viñas y casas  también en despoblados, entre otros. Por otro lado establecía la forma de recaudar los fondos para el pago de los servicios de estos funcionarios, que era mediante sisa.

En 1484, la Corona consideraba a la Hermandad como un medio de producir tropas y dinero para la guerra con Granada  y ello fue causa de que se descuidara el papel principal de aquella institución y más aun que su poder para castigar los delitos resultara  restringido. La idea de Los Reyes Católicos de formar una especie de ejército usando como base a la Hermandad no progreso y la misma quedo disuelta en 1498.

Si bien la Santa Hermandad como institución fue suprimida en 1498, la práctica de los Alcaldes de la Santa Hermandad mantuvo sus funciones, pasando a formar parte de otra institución, el Cabildo. No es sino hasta 1835 que mediante Decreto de 7 de mayo se pública la extinción definitiva de las Hermandades que seguían funcionando en gran parte del reino de manera independiente y en el mismo se eliminaba el cargo de Alcalde de la Santa Hermandad en los cabildos.

En el caso de América, desde Colombia el historiador Alberto Corradine Angulo expresa que: “para el manejo y justicia que debía ejercerse sobre los vecinos establecidos en sus hatos o haciendas, fueran nobles o libres, se designaba también un funcionario especial que se designa ba como alcalde de la Santa Hermandad. Quien ejercía ese cargo debía satisfacer calidades elevadas de nobleza. En España se nombraban dos alcaldes de la Santa Hermandad, uno para los nobles, otro para los pecheros y siervos, lo que en América no fue necesario por no existir esas calidades; no obstante, el único designado en cada ciudad estaba encargado de ejercer control y castigo de los forajidos y gentes de mala ley” .

Otro historiador colombiano  Fernando Mayorca, EL CABILDO: Institución vertebradora de la vida municipal, afirma que desde la segunda mitad del siglo XVI los ayuntamientos designaron jueces rurales, a quienes se denominó alcaldes de la Santa Hermandad, cuya competencia se limitó, en principio, a entender en los "delitos de hermandad que se cometían en yermos o en despoblados: robos y hurtos, incendios de campos, violación de mujeres, etc. En estos casos podían sustanciar la causa y dictar sentencia” .

Otra particularidad del caso colombiano es que los Alcaldes de la Santa Hermandad también desempeñaban funciones administrativas y policiales, y con frecuencia tenían  comisión delegada para juzgar pleitos civiles de escaso monto. Era un cargo vendible y, por tanto, no siempre provisto.

Policía y cristiandad. Dibujo de Felipe Guamán-Poma de Ayala, 1615. Tomado de EL CABILDO: Institución vertebradora de la vida municipal.

Otra presencia de los Alcaldes de la Santa Hermandad en América nos llega de Cuba. Una real orden de 1773 disponiendo la creación en los cabildos de una serie de funcionarios, entre ellos el nombramiento anualmente de Alcaldes de la Santa Hermandad. “… entre los  Oficiales de Milicias que por la ley 8 a 3 libro 5 de la Recopilación de esos habilitados para obtener empleos de la república no puedan entresacarse que sean menester anualmente para y que por la ley IX del mismo título y dispone que los Alcaldes ordinarios puedan en los propios oficios después de pasado dos años ha parecido no pretensión sobre la creación do los de contador judicial y anotador de y concederos como por el presente os la facultad de que nombréis anualmente de la Santa Hermandad en quien las calidades y circunstancias que se para el exacto desempeño de este últimamente que no ha lugar á la instancia podáis nombrar por Alcalde ordinario á los Regidores en cuya consecuencia os mando cumpláis y observéis esta mi Real según y en la forma que queda por ser así mi voluntad I Fecha en á 4 de Febrero de 1773 YO EL REY”

Jacobo de la Pezuela en su Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico de la Isla de Cuba, expresa que para 1846 “continuó la serie de alcaldes anuales, con  algunas diferencias en el cabildo, pero nombrando dos alcaldes anuales,  gobernador presidente, dos alcaldes ordinarios elegidos anualmente, un alférez real mayor, un fiel ejecutor, un decano, un padre general de menores, un sindico procurador que está sujeto á elección, un secretario que es el escribano público, un mayordomo de propios, por elección se elegían dos alcaldes de la Santa Hermandad y un regidor con título de depositario general  provincial y un regidor sin titulo.”

Para concluir con el caso cubano Rodríguez San Pedro cita la real orden de 1848 mediante la cual se establece la extinción de los Alcaldes de la Santa Hermandad “… la Reina  con motivo de  carta números 803 del antecesor de V E y de el dictamen de la Junta revisora de la  sección de Ultramar del Consejo Ministerio de Gracia y Justicia se ha servido SM resolver la absoluta extinción de los Alcaldes de la Santa Hermandad en esa Isla”

En Santo Domingo la institución de la Santa Hermandad funcionó a lo largo del período colonial y durante la efímera independencia de 1821-1822. Llamados también alcaldes de campo o del monte, estos oficiales cumplían funciones de policía, tenían que inspeccionar cada año por lo menos una vez los asentamientos rurales de su jurisdicción, y actuaban como jueces auxiliares en delitos menores que se cometían fuera del casco urbano de la villa. Cada uno de los dos titulares tenía su distrito. Eran elegidos anualmente por el cabildo al igual que los regidores y alcaldes ordinarios, el cargo era confirmado por el gobernador, “hecho que confería prestigio y quizás hasta cierta autonomía al cargo”.

No conocemos a ciencia cierta la fecha de establecimiento de la institución en la isla, esto debido a la limitación de las fuentes del primer siglo de la época colonial, suponemos que la misma llega a nuestro territorio con el arribo de los primeros colonizadores, junto al cabildo. No obstante estas limitaciones, las fuentes disponibles sobre todo a partir del siglo XVIII en los archivos de Higüey y Bayaguana nos ofrecen suficientes datos para reconstruir la institución en todos sus aspectos.

Los alcaldes de la Santa Hermandad al igual que el resto de los funcionarios del cabildo se elegían una vez al año cada mes de enero, se confirma con el estudio de las actas del cabildo, tipología documental muy abundante en ambos archivos. Resultaban electas dos personas, quienes se dividían la jurisdicción imponiendo en las zonas mas apartadas de la villa la autoridad del cabildo.

El cargo era confirmado por el gobernador de la isla, luego de esto, mediante ceremonia, el cabildo investía a los alcaldes y se le entregaba un certificado que los acreditaba como tales.

Resuelto el tema de la elección, el recorrido de los alcaldes de la Santa Hermandad por la jurisdicción era sancionado por el cabildo en la sesión correspondiente, como lo ilustra la siguiente acta:

En la villa de San Dionicio de Higüey en primero día del mes de septiembre de mil setecientos cincuenta y tres años, nos el cabildo justicia y regimiento desta jurisdicción nos juntamos a cabildo como la abemos de uso y costumbre para tratar y conferir en lo que sea conveniente al bien deste vesindario es asaber Joseph Guerrero y el capitan Phelipe Santiago alcaldes ordinarios el alferes real Thomas Rijo, Athanacio de la Cruz y Juan Ruis Regidores y Luis Garrido alguacil mayor y estando en nuestro cabildo juntos y congregados, acordamos y mandamos a los alcaldes de la Santa Hermandad visiten nuestra jurisdicción y se le quite y aperciba la multa señalada de quatro pesos de plata a los que no tubieren labranza con fruto suficiente para la mantención de sus familias, la qual multa aplicada de por mitad a la camara de su majestad y gastos de justicia; y tambien mandamos a dichos alcaldes soliciten y informandole de todo el vecindario y pesquisando como le es obligación, las personas que se ocupan aser daños a si en la labranzas como como en los animales de crianza, cerdos, vacunos y caballares, para executar en ellos lo que corresponde y lo firmamos Joseph Guerrero  Phelipe Santiago  Juan Ruis   Thomas Rijo    Luis Garrido

Como hemos notado en la reproducción del citado documento junto con la aprobación del recorrido se les recuerda a los alcaldes parte de las responsabilidades que reposan sobre sus hombros en lo que concierne a la aplicación de las ordenanzas promulgadas por el cabildo en sus respectivas jurisdicciones.

Al finalizar la visita se levanta un acta en la que se detallan las actividades desarrolladas y el censo de conucos o labranzas que poseían los vecinos en las jurisdicciones inspeccionadas. Los asuntos tratados en las actas de visitas son bastantes diversos, entre ellos podemos citar: El fomento de la agricultura y la prevención de robos y cuatrería.

“(…) y no hayando otra cosa en qué administrarla les animé a todos y a cada vesino en particular en el fomento de la agricultura y prebeniendo los rovos que con el motivo de la montería pueden cometerse en las crianzas mandé que todos y quales quiera personas que se exercitaren en adelante en las monterías traigan a sus casas los cueros de res que mataren y orejas de los cochinos apercibidos que el que hasí no lo hiciese se le dará por mal abida la casa que haya hecho, y se le seguirá causa de quatrero hasta la verificación del hecho (…)”.

Otra disposición que hacían cumplir los alcaldes de la Santa Hermandad era la de mantener en buen estado los caminos y las veredas de los pueblos para el buen tránsito de todos. En una visita realizada por Atanasio de la Cruz y Lázaro de Castro, alcaldes de la Santa Hermandad por la jurisdicción de la Villa de San Dionisio de Higüey el día 2 de diciembre de 1771, notifican “(…) dejamos mandado que tengan expecial cuydado en abrir los caminos y beredas que a cada uno corresponden (…).”  También en visita realizada  por Josef Ramón de Hidalgo en la misma jurisdicción el 13 de diciembre de 1779 nos dice: “(…) y últimamente para que en lo sucesivo puedan trancitar con comodidad el párroco quando se ofresca y las justicias y todo vesino a los campos mandé limpien los caminos de su tránsito a la villa (…).”

En el mismo documento se señala la responsabilidad de señalar o marcar los animales, así como notificar la presencia de algún forastero “(…) y no encontramos que corregir en orden a pecados públicos pero sí que ymponer para la última visita con señalamiento de personas y es a saver: que ninguna persona sea criador, o labrador agregue en su hato o estanzia a ningún forastero sin que primero pase y baya con él dando los juezes ordinarios para que determinen lo que convengan (…). Dexamos ordenado, y mandado a todo criador marquen y señalen los animales de sus crianzas para obrar de este modo ynconsequenzias que entre unos y otros resultan (…)”.

Otras funciones de los alcaldes se ilustran en el acta de visita del alcalde de la Santa Hermandad Casimiro Cordero en la villa de Higüey  en diciembre de 1773 acompañado de los testigos Balthazar Guerrero Urtarte y Silvestre Cedeño y que reproducimos a continuación.

En la Jurisdicción de esta villa de San Dionicio de Higüey Casimiro Cordero alcalde de la Santa Hermandad en cumplimiento de el cargo de mi oficio, y acompañado de testigos que lo fueron Balthazar Guerrero Urtarte y Silvestre cedeño sali a la visita acostumbrada por la mitad de esta jurisdicción reservando a mi compañero la otra mitad. Y pongase a continuación de este todas las labranzas que cada vecino tenga; y todo cuanto en el asunto por mi se practicare en esta visita y se ejecute en la forma siguiente

Primeramente en la casa de dicho alcalde dos conucos---------------- 2

Francisco Cordero tiene otros dos----------------------------------------------2

Ignacio Lorenzo de Santana uno-----------------------------------------------1

Santiago Lorenzo dos-----------------------------------------------------------   2

Juan Vicente uno----------------------------------------------------------------   1

Juan Antonio de Santana dos---------------------------------------------------2

Gabriel Santana dos-------------------------------------------------------------    2

(ilegible) Lurgana uno-----------------------------------------------------------   1

(ilegible) Santana uno-----------------------------------------------------------   1

Pedro Santana tiene una gran labranza el qual tiene un negro casado agregado desde años y aunque este tal tiene licencia de su mujer, mediante a los perjuicios de que se quejan sus vesinos yo el citado alcalde debia mandar y mando que se entregue dicho negro a Lozano de Castro para que arrimado a este no cause perjuicio en adelante sino antes si asta haora no tenía utilidad de su trabajo dicho negro la tenga en adelante como tal persona libre, y porque asi conste lo anote; y prosigose esta visita en la forma que se le dio principio y anotese lo que a este tenor se ofresca

Ytt. El teniente don Juan Martin uno-------------------------------------1

Balthazara de Reyna uno------------------------------------------------------1

Balthazar Guerrero Urtarte uno----------------------------------------------1

Teresa Urtarte dos------------------------------------------------------------- 2

Lozano de Castro tiene una buena labranza-----------------------------1

Maria Estefania uno------------------------------------------------------------ 1

Pablo Cedeño uno---------------------------------------------------------------1

Pedro Cedeño uno--------------------------------------------------------------1

Manuela Liborio dos------------------------------------------------------------- 2

Pablo Garrido uno---------------------------------------------------------------1

Santiago Garrido tres-----------------------------------------------------------3

Juan del Castillo dos------------------------------------------------------------2

Manuela del Castillo uno-------------------------------------------------------1

El capitan don Juan Hidalgo una buena labranza-----------------------1

El alferes Balthazar Guerrero dos--------------------------------------------2

Domingo Sanchez uno---------------------------------------------------------1

Juan Hilario dos--------------------------------------------------------------  ---2

Benito Santana dos-------------------------------------------------------------2

Esteban Cedeño-----------------------------------------------------------------1

Juan de Dios uno----------------------------------------------------------------1

Juan Guerrero uno--------------------------------------------------------------1

Manuel Calsadilla uno-----------------------------------------------------------1

Don Gregorio Rijo una buena labranza------------------------------------1

Benito Rijo tres------------------------------------------------------------------3

Pedro Julian Cedeño dos-----------------------------------------------------2

Santiago García tres-----------------------------------------------------------3

Con lo cual y no habiendo allado otra cosa que corregir ni castigar ordene y mande a estos vecinos limpien los caminos de la villa y marquen los animales de su crianza para que no se ofrezcan contiendas entre unos y otros vecinos y asimismo mande que cuando llegue algun forastero lo presenten al ordinario para su examen; que es hecho en Higüey y diciembre de mil setecientos setenta y tres años

Por Ante mi Casimiro Cordero.

Las funciones de los alcaldes no solo se circunscribían al ámbito de la inspección sino que fungían como jueces en delitos menores dictando las sentencias que consideraban de lugar. La violación a las disposiciones del cabildo conllevaban la aplicación mediante auto, de multas que oscilaban entre los dos y diez pesos, siendo las mas comunes las de cuatro pesos.

Un ejemplo de ello lo encontramos en el expediente 1 del legajo 1700111 que contiene las multas aplicadas por los alcaldes de la Santa Hermandad Juan de Castro y Juan Ruis en las jurisdicciones de la villa de Higüey, documento que reproducimos y comentamos a continuación.

“En la villa de San Dionicio de Higüey en veinte y ocho días del mes de diciembre de mil setecientos cincuenta y dos años nos los alcaldes de la hermandad Juan de Castro y Juan Ruis en Cumplimiento de lo mandado por el señor Alcalde Mayor don Fernando Martínez salimos a la visita general como acostumbramos y a los que no les allamos labranza con fruto suficiente para su mantención les multamos en quatro pesos los que aplicamos a la fabrica de esta nuestra parroquia y entregamos al Sr. cura  Don Francisco Hernandez (…)”.

No obstante a la aplicación de la multa, a los vecinos condenados se les otorgaba un plazo de tiempo determinado para la revertir dicha situación “(….)y les dimos cinco meses de tiempo para que las agan bajo la misma multa(…).”  por su puesto que las sanciones no podian ser arbitrarias para evitar esto se firmaba el acta “(…) en presencia de los testigos que fueron Blas Martin, Andres Rodriguez de la Paz y Cleto Crissostomo vecinos presentes y nos dichos alcaldes por defecto ynterponemos nuestra autoridad judicial quanto nos concede para su validación y damos fe”.  Juan de Castro           Juan Ruis

Otras disposiciones por la que se debía velar para su fiel cumplimiento tenían que ver con la alimentación de los esclavos, la observancia de los días de fiestas, la enseñanza de la doctrina cristiana a los esclavos, la colocación de una cruz en la propiedad, la vigilancia contra la practica de hechicería, la buena disposición de los cepos  entre otros.

No obstante el poder del que era investido el alcalde de hermandad, no siempre sus sentencias eran acatadas por los afectados, si el condenado mostraba desacuerdo con la decisión se recurría a una instancia mayor como lo era el alcalde ordinario en función de juez. Para ello se habría un proceso judicial en el que las partes en conflicto exponían sus argumentos y Luego de escuchadas todas las partes se dictaba sentencia.

Sin embargo también los Alcaldes de la Santa Hermandad podían someter a cualquier persona a la autoridad superior si sentían que su autoridad era vulnerada, esto se conocía como desacato. Un ejemplo de ello es el proceso que se le lleva a cabo a Lázaro Padilla por desacato a la autoridad del Alcalde de la Santa Hermandad Don Gregorio de la Guarda.

El citado alcalde lleva ante el tribunal del alcalde ordinario Estevan Mejía del Castillo, a Lázaro Padilla, argumentando que este le falto a su autoridad al no dejarle inspeccionar sus propiedades y descargarle “palabras denigrativas”. El acusado se defiende argumentando que reconoce que faltó a la autoridad y que se arrepiente de haberlo hecho, pero, y aquí viene lo interesante y complejo del asunto, lo hizo por que tiene la sospecha de que dicho alcalde ha ejercido un asedio sistemático sobre su familia y esto lo lleva a la conclusión “de que todas estas cosas mas bien vienen de enemigo y no de amigo”. Pero, ¿en que se basa Lázaro Padilla para sostener tan grave acusación? Veamos.

Lázaro sostiene que hace tres años (1815), el alcalde de Hermandad Gregorio de la Guarda sentenció a un hijo suyo, Apolinario Padilla,  al pago de una vaca que apareció muerta en los predios de su conuco y que a pesar de que este le argumentó que no tenía nada que ver en el asunto y que investigara a un vecino suyo (Hipólito Mejía) pues la vaca apareció “ prosimo a la puerta del bojido del Ypolito” nunca el señor alcalde “dio vista a dichos conucos de Ypolito” el alcalde sostuvo que no era necesario revisar los conucos a los que Padilla hacia referencia, pues en el suyo había encontrado rastro del animal.

Finalmente después de que el alcalde amenazara con “sacar descomunión” a los culpables, aparecieron los matadores de la vaca, que resultaron ser un familiar de Hipólito Berroa (Maria Berroa) ideóloga, y  Lorenzo Castaño junto a Vicente Ferrer los matadores.

Lázaro Padilla presentó al tribunal certificación expedida por el alcalde ordinario Don José Joaquín de Mena en la que descargaba a los Padilla de toda culpa y aclaraba que aunque Apolinario había sido sentenciado, al confesar los matadores del animal, lo libraron de toda culpa. Y como si esto no bastara los perpetradores del delito se presentaron en el tribunal para testificar a favor de Lázaro Padilla.

Lázaro continúa su defensa con otro argumento que a su criterio probaría que existe una animadversión del Alcalde de la Hermandad hacia su persona, pues trae a colación otro hecho  relacionado con un puerco en el que los protagonistas tuvieron envueltos. Padilla sostiene que no teniendo ninguna función Don Gregorio de la Guarda en el Ayuntamiento, una ves trató de incriminar a su hijo en la desaparición de un cerdo que se le extravió a Manuel Ponciano.

Aparentemente Lázaro pensó que sus argumentos serían lo suficientemente sólidos como para salir airoso del juicio que se le estaba llevando a cabo, pero perdió de vista que se le estaba juzgando por desacato, lo que desembocaría en una sentencia condenatoria ¿en que consistió?, cuatro días de arresto en la construcción de una iglesia.

Los argumentos del Juez son un ejemplo de lo que el estatus quo es capaz de hacer para preservar las instituciones en la que se sostiene,

“Para que en lo susesivo asi al dicho, como al publico sirviese de ejemplar para que no defiendan con palabras denigrativas contra el juez, solo si se defiendan pues es fuerza defenderse con refleición y politica para no perder derecho ni yncurrir en delito…”

Bibliografía::

Fuentes Primarias

Documentos                                    Legajos

DO AGN ARB.1.4.7-41                      Leg. 1700037

DO AGN ARH.                                  Exp.1 leg. 1700105

DOAGN.ARH                                    Leg. No.1700119.

DO AGN ARH.                                  Exp. 31, Leg. 1700126

DO AGN ARH.                                  Exp. 1 Leg. 1700111

DO AGN ARB.1.1.37-10                     Leg. 1700055

DO AGN ARB.1.1.7-31                       Leg. 1700033

DO AGN ARB.1.4.45-8                       Leg.1700059

DO AGN ARH.4.03R-19                      Leg. 1700099

DO AGN ARH.4.03R-20                      Leg. 1700099

DO AGN ARH. 4.03R-58                     Leg. 1700099

DO AGN ARH.4.03R-07                      Leg. 1700099

DO AGN ARH. 4.03R-47                     Leg. 1700099

DO AGN ARH. 4.03-R43                     Leg.1700099

DO AGN ARH. 4.03-05                       Leg. 1700099

DO AGN ARH.4.03R-42                      Leg. 1700099

DO AGN ARH.4.11A-54                      Leg.1700112

DO AGN ARH.4.7R-01                        Leg. 1700105

DO AGN ARH.3.10R-64                      Leg. 1700111

DO AGN ARH.4.15A-36                      Leg. 1700119

DO AGN ARH.4.15A-31                      Leg. 1700119

DO AGN ARH.4.15A-32                      Leg. 1700119

 

Obras Consultadas:

Mir, Pedro. La Noción de Período en la Historia Dominicana. Tomo I. Editora Universitaria. Santo Domingo, 1981

Rudolf Widmer S., La propiedad en entredicho, una historia documental de Higüey, siglos XVII-XIX

Diccionario de Autoridades, Madrid: Editorial Credos, 1990, V. I

Gran Enciclopedia Esparsa. V.I

Rutinel Domínguez, Diccionario de Política y derecho constitucional de la República Dominicana. Santo Domingo: UASD 2000

Rodríguez Demorizi, Emilio. Relaciones históricas de Santo Domingo, Santo Domingo: AGN, 1945, vol. II

Utrera, Fray Cipriano de. Noticias históricas de Santo Domingo. Santo Domingo, 1982, vol. III, IV, V, VI

Real Díaz, José Joaquín. Estudios diplomáticos del documento indiano. Madrid, 1991. Dirección de Archivos Estatales.

INTERNET

Francisco Javier Aguado Sánchez. Las Hermandades. Comunidad de Madrid, Madrid, 1995. www.geocities.com/Pentagon/8745/index.htm

Alberto Corradine Angulo. CIUDADES, VILLAS, PUEBLOS Y PARROQUIAS: Origen de los municipios en Colombia. Revista Credencial Historia. Bogotá. Edición 147 marzo del 2002. http://quimbaya.banrep.gov.co/cgi-bin/swish/swish_bvirtual.pl?query=ficha&start=1110

Fernando Mayorga. EL CABILDO: Institución vertebradora de la vida municipal.

Revista Credencial Historia. Bogotá. Edición 147 marzo del 2002. http://quimbaya.banrep.gov.co/cgi-bin/swish/swish_bvirtual.pl?query=ficha&start=1110

Joaquín Rodríguez San Pedro. Legislación Ultramarina, vol. III www.vivirasturias.com/.../rodriguez-san-pedro-joaquin/es.

Jacobo de la Pezuela. Diccionario Geográfico, Estadístico e Histórico de la Isla de Cuba.  Tomado de Textos clásicos de la historia de Cuba / coord. por Alejandro García Álvarez; Luis Miguel García Mora (Comp.), 1999, ISBN 84-89763-44-5, pág. 35 http://revistas.ucm.es/ghi/02144018/articulos/CHMO9292110091A.PDF

ANEXOS

1-Catálogo de los documentos del fondo de Bayaguana e Higüey en los que se   hace mención de los Alcaldes de la Santa Hermandad.

2- Expediente Transcrito del Juicio a Lázaro Padilla por desacato a la autoridad del alcalde de la Santa Hermandad Don Gregorio de la Guarda.

Catalogo

DO AGN ARB.1.4.7-41                          Leg. 1700037

Acta de sesión  1781, mayo, 1

Acta de sesión y acuerdo del cabildo sobre recorrido de los Alcaldes de la Santa Hermandad por la jurisdicción.

DO AGN ARB.1.1.37-10                        Leg. 1700055

Causa seguida a Lázaro Padilla   1818, febrero, 14

Sentencia contra Lázaro padilla por ofensas a José Gregorio de la Guarda, Alcalde de la Santa Hermandad.

DO AGN ARB.1.1.7-31                            Leg. 1700033

Nombramientos    1696, enero, 1

Nombramiento de los señores Félix Delgado y Antonio Cedeño Hermoso, como Alcaldes de la Santa Hermandad.

DO AGN ARB.1.4.45-8                             Leg.1700059

Acta de sesión     1734, febrero, 1

Se dispone la salida de los Alcaldes de la Santa Hermandad a visitar los hatos de sus jurisdicciones correspondientes.

DO AGN ARH.4.03R-19                             Leg. 1700099

Toma de posesión   1681, enero, 1

Acto mediante el cual se realiza la toma de posesión del cargo de Alcalde de la Santa Hermandad.

DO AGN ARH.4.03R-20                              Leg. 1700099

Entrega de cargos    1681, enero, 1

Certificación de cargo entregado a los Alcaldes de la Santa Hermandad por el Cabildo de la Villa de Higüey.

DO AGN ARH. 4.03R-52                              Leg. 1700099

Apertura de elecciones    1682, febrero, 1

Entrega de los cargos de alcaldes ordinarios, regidores y alcaldes de la Santa Hermandad.

DO AGN ARH. 4.03R-58                               Leg. 1700099

Confirmación de elecciones   1686, diciembre, 28

Acta de confirmación y aprobación de los cargos de regidores, alcalde ordinario y alcalde de la santa hermandad

ARH.4.03R-07                                               Leg. 1700099

Nombramientos funcionarios 1688, noviembre 30

Acta del Cabildo de Higüey donde se pone a discusión los nombramientos de los alcaldes ordinarios, regidores y alcaldes de hermandad.

ARH. 4.03R-47                                             Leg. 1700099

Confirmación de elecciones   1688, diciembre, 21

Acta de confirmación de las elecciones de regidores, alcaldes ordinarios y alcaldes de hermandad de la villa de Higüey.

ARH. 4.03-R43                                             Leg. 1700099

Confirmación de elecciones  1691, diciembre, 26

Acta de ratificación de elecciones relativa a regidores, alcaldes ordinarios y alcaldes de hermandad, hecha por el Cabildo de Higüey.

ARH. 4.03-05                                              Leg. 1700099

Ratificación de elecciones  1692, diciembre, 18

Acta de ratificación de los cargos de alcaldes ordinarios, alcaldes de la hermandad y regidores, en las elecciones que realizó e ayuntamiento.

ARH.4.03R-42                                             Leg. 1700099

Libro de cabildo 1694, diciembre, 28

Certificación del presidente de real Audiencia, Ignacio Pérez Caro, ratificando las elecciones hechas por el cabildo para alcaldes ordinarios y alcaldes de la hermandad.

ARH.4.11A-54                                             Leg. 1700112

Orden del alcalde 1728, agosto, 9

Juan Rengel y Cristóbal Sánchez, alcaldes de la Santa Hermandad, notifican a Juan de las Nieves que no conviene que viva en la Villa de Higüey.

ARH.4.7R-01                                                Leg. 1700105

Libros del cabildo y elecciones  1750, diciembre, 17 a 1753, diciembre, 1

Contienen entre otras cosas, una declaración de Juan de Castro y Juan Luís, como alcaldes de la Santa Hermandad, acerca del cumplimiento de una orden del alcalde Fernando Martínez de Pizón, de multar a quienes no tienen labranza suficiente para su manutención.

ARH.3.10R-64                                             Leg. 1700111

Decreto del Gobernador y Capitán General  1754, diciembre, 14

Decreto del Gobernador y Capitán  General Francisco Rubio y Peñaranda, por el cual aprueba y confirma las elecciones del cabildo de Higüey, para el año 1755, resultando electos entre otros, Santiago Lorenzo y Pedro Urtarte, alcaldes de la Santa Hermandad.

ARH.4.15A-36                                              Leg. 1700119

Acta de visita 1754, diciembre, 17

Acta de visita hecha por los alcaldes de la Santa Hermandad Juan Francisco Guerrero Y Luis Garrido, en la Villa de Higüey.

ARH.4.15A-31                                                Leg. 1700119

Acta de vista  1758, mayo, 11

Acta de visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad, Juan Luis del Castillo, en la Villa de Higüey.

ARH.4.15A-32                                                 Leg. 1700119

Acta de vista  1758, noviembre, 15

Acta de visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad, Casimiro Cordero en la Villa de Higüey.

ARH.4.10R-43                                                Leg. 1700111

Acta de visita 1759, diciembre, 10

Acta de visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Juan Hidalgo Y Juan Eugenio Villavicencio, en su jurisdicción.

ARH.4.15A-48                                                Leg. 1700119

Acta de visita 1759, diciembre, 10

Acta de la visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad, Juan Eugenio Villavicencio, en la jurisdicción de Higüey.

ARH.4.7R-06                                                   Leg. 1700105

Libro del cabildo  1760, enero, 1 a 1760, diciembre 1

Libro del Cabildo Higüey, del año 1760, Contiene entre otras cosas, un comunicado de los alcaldes de Santa Hermandad a los lugareños.

ARH.4.15A-38                                                 Leg. 1700119

Acta de visita  1760, febrero, 2

Acta de visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Gregorio Rijo y Pedro Cedeño, en la villa de Higüey.

ARH.4.14R-94                                                  Leg. 1700118

Acta de visita  1760, diciembre, 2

Acta de visita anual y ronda de los alcaldes de la Santa Hermandad, Pablo Cedeño y Gregorio Rijo.

ARH.4.15-50                                                    Leg. 1700119

Acta de visita  1760, diciembre, 10

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Atanasio de la Cruz y Pablo Cedeño, en la villa de Higüey.

ARH.4.15A-45                                                  Leg. 1700119

Acta de visita  1761, diciembre, 9

Acta de la visita de los alcaldes de la Santa Hermandad, Manuel Villavicencio y Santiago Lorenzo de Santana, en la villa de Higüey.

ARH.4.15A-43                                                  Leg. 1700119

Acta de visita  1763, abril, 23

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Juan Mártir y Pedro Cedeño, en la Jurisdicción de Higüey.

ARH.4.15A-39                                                  Leg. 1700119

Acta de visita  1764, diciembre, 15

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Santiago Garrido y Juan Vicente Lorenzo, en la villa de Higüey.

ARH.5.9R-97                                                    Leg. 1700109

Queja contra Francisco Vásquez  1766, noviembre, 26

Queja presentada por Ana Dámaso, viuda del sargento Francisco Claudio, contra Francisco Vásquez, alcalde de la Santa Hermandad, quien en su presencia acusó a su hijo de ser ladrón. Contiene la constelación de Vásquez.

ARH.4.12R-25                                                  Leg. 1700113

Ronda de alcalde  1767, diciembre, 18

Acta de ronda realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, capitán Gabriel Joseph y teniente Juan Mártir Guerrero, en su jurisdicción correspondiente.

ARH.3.10R-66                                                    Leg. 1700111

Decreto del Gobernador Y Capitán General  1767, diciembre, 24

Decreto del gobernador y capitán general Manuel de Azlor y Urríez, probando y confirmando las elecciones del Cabildo de Higüey, para el año 1768, entre otros cargos se confirma a Santiago Garrido Y Santiago Lorenzo como alcaldes de la Santa Hermandad.

ARH.4.15A-44                                                       Leg. 1700119

Acta de visita 1769, mayo, 31 a 1769, diciembre, 1

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad en la jurisdicción de Higüey.

ARH.4.11A-115                                                    Leg. 1700112

Acta de visita 1770, noviembre, 15

Acta de visita de los alcaldes de la Santa Hermandad, Juan Mártir Guerrero y Pablo Garrido, en la villa de Higüey.

ARH.4.15A-46                                                       Leg. 1700119

Acta de visita 1771, diciembre, 2

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Atanasio de la Cruz y Lázaro de Castro, en la villa de Higüey.

ARH.4.15A-47                                                      Leg. 1700119

Acta de visita 1772, diciembre, 14

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Santiago Garrido y Esteban Villavicencio, en la villa de Higüey.

ARH.4.5R-31                                                       Leg. 1700126

Actas de visita 1773, diciembre, 23

Actas de visitas de los alcaldes de la Santa Hermandad, Casimiro Cordero, con Baltasar Guerrero Urtarte, Silvestre Cedeño y Felipe Tiburcio, como testigos.

ARH.3.15R-09                                                        Leg. 1700118

Decreto del gobernador  1775, diciembre, 2 a 1776, enero, 1

Decreto del gobernador José Solano y Bote, aprobando las elecciones para los empleos consejiles, para el año 1776. Entre los cuales se nombran a Vicente Rijo y Santiago Lorenzo   como alcaldes de la Santa Hermandad.

ARH.4.5R-3                                                                    Leg. 1700126

Acta de visita 1775, diciembre, 23

Acta de visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad Gabriel José Martínez y Lázaro de Castro, a las labranzas y vecinos de la jurisdicción. Testigos Vicente Rijo, Agustín Rodríguez y Juan Camarena.

|ARH.4.15 A -40                                                 Leg. 1700119

Acta de visita 1776, diciembre, 6

Acta de visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Vicente Rijo y Santiago Lorenzo de Santana, en la villa de Higüey.

AHR.4.15 A -35                                                   Leg. 1700119

Acta de visita 1777, agosto, 5

Acta de visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad Baltasar Garrido, en la Villa de Higüey.

AHR.4.15 A– 34                               Leg. 1700119

Acta de visita 1777, agosto, 26

Acta de visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad Manuel Rengel de Villavicencio en la villa de Higüey.

AHR.4.15A- 41                                                     Leg. 1700119

Acta de visita 1778, diciembre, 11

Acta de la visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad, Baltasar Guerrero Hurtarte en la villa de Higüey.

AHR.4.12R-31                                             Leg. 1700113

Acta de visita 1779, diciembre, 13

Acta de visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad Joseph Ramón de Hidalgo.

ARH.4.15A-39                                               Leg. 1700119

Acta de visita 1764, diciembre, 15

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Santiago Garrido y Juan Vicente Lorenzo, en la villa de Higüey.

ARH.4.15A -44                                                       Leg. 1700119

Acta de visita 1769, mayo, 31 a 1769, diciembre, 1

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad en la jurisdicción de Higüey.

ARH.4.11A -115                                                       Leg. 1700112

Acta de visita  1770, noviembre, 15

Acta de visita de los alcaldes de la Santa Hermandad, Juan Mártir Guerrero y Pablo Garrido, en la Villa de Higüey.

ARH.4.15A – 46                                                         Leg. 1700119

Acta de visita 1771, diciembre, 2

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Atanasio de la Cruz y Lázaro de Castro, en la villa de Higüey.

ARH.4.15A -47                                                            Leg. 1700119

Acta de visita 1772, diciembre, 14

Acta de la visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Santiago Garrido y Esteban Villavicencio, en la villa de Higüey.

ARH.4.5R -31                                                             Leg. 1700126

Acta de visita  1773, diciembre, 22

Actas de visitas de los alcaldes de la Santa Hermandad, Casimiro Cordero, con Baltasar Guerrero Urtarte, Silvestre Cedeño y Felipe Tiburcio como testigos.

ARH.3.15R -09                                                                  Leg. 1700118

Decreto de Gobernador  1775, diciembre, 2 a 1776, enero, 1

Decreto del gobernador José Solano y Bote, aprobando las elecciones para los empleos consejiles para el año 1776, entre otros los alcaldes de la Santa Hermandad Vicente Rijo y Santiago Lorenzo.

ARH.4.5R -34                                                                      Leg. 1700126

Acta de visita 1775, diciembre, 23

Acta de visita realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad Gabriel José Martínez y Lázaro de Castro, a las labranzas y vecinos de la jurisdicción. Testigos Vicente Rijo, Agustín Rodríguez y Juan Camarena.

ARH.4.15A -40                                                                      Leg.1700119

Acta de visita 1776, diciembre, 6

Acta de visita  realizada por los alcaldes de la Santa Hermandad, Vicente Rijo y Santiago Lorenzo de Santana, en la villa de Higüey.

ARH.4.15A -35                                                                         Leg. 1700119

Acta de visita  1777, agosto, 5

Acta de visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad Baltasar Garrido, en la villa de Higüey.

ARH.4.15A -34                                                                        Leg. 1700119

Acta de visita 1777, agosto, 26

Acta de visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad Manuel Rengel de Villavicencio, en la villa de Higüey.

ARH.4.15A -41                                                                       Leg. 1700119

Acta de visita 1778, diciembre, 11

Acta de la visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad Baltasar Guerrero Hurtarte en la villa de Higüey.

ARH.4.12R -31                                                                       Leg. 1700113

Acta de visita realizada por el alcalde de la Santa Hermandad Joseph Ramón de Hidalgo.

ARH.4.23R-06                                                                       Leg. 1700129

Acta de visita 1794, diciembre, 3

Acta de visita de inspección realizada por el alcalde de la Santa Hermandad Agustín Cedeño.

ARH.3.14R-02                                                                      Leg. 1700118

Decreto de Gobernador  1795, febrero, 10 a 1795, febrero, 16

Decreto del gobernador Joaquín García, aprobando la elección realizada por el cabildo de Higüey, de Nicolás Garrido como alcalde de la Santa Hermandad, por la renuncia de Matía s Guerrero.

ARH.2.6A -12                                                                     Leg. 1700102

Bando de buen Gobierno 1819, abril, 22 a 1819, abril, 26

Tomás Rijo, alcalde de la Santa Hermandad, ejecuta la aplicación del bando de buen gobierno, en los campos que le corresponde, para apresar a todo malhechor.


Trascripción del expediente judicial contra Lázaro Padilla

En la ciudad de san Juan Bautista de Bayaguana en dose dias del mes de fevrero de 1818 años,- Ante mi, el ynfrascrito Alcalde ordinario se precentó el señor Alcalde de la hermandad don Gregorio de la Guarda, poniendome queja relativas de Lázaro Padilla, vesino de esta ciudad, que haviendo salido avisitar la jurisdicción de esta ciudad según costumbre, y con arreglo alas ordenanzas de los señores Alcaldes mayores que an dejado guardo an venido a la visita y toman residencia, paró al paraje nomvrado Polonia, casa del mencionado Lazaro Padilla al efecto; el qual de ningun modo le quiso conocer por juez, ni que en su casa hiciera ni ejerciera funcion alguna de su ministerio, espresando palavras denigrativas contra el, con el falzo pretesto de que es su enemigo, con cuyo motivo se retiro de ayi, para volver en tiempo oportuno-Dice que se funda dicho Lazaro Padilla, según le parece, en que siendo el regidor de este ayuntamiento, estando ejerciendo funciones de alcalde de la hermandad, entendio en cierta demanda que contra él se puso, en dispendio y se ejecuto la sentencia con dictamen de que son letrado-y que por no dar lugar a alguna cavilasion no prosedio en este asunto como devia averlo echo, solo quiere que sea yo el juez de la causa, y asi que se sirviese mi tribunal ordinario de esaminar vajo la religión del juramento, a Fernando Peguero, Joaquin Mejia, y Eugenio de Olmos, que llevava de custodia, al tenor de lo que lleva referido, y que espresen por menor, quanto paso en la casa del referido Lazaro Padilla, y resultando conforme la parte que baste, me sirva asimismo  mandarle aplicar todas las penas en que a incurrido por las leyes del reino-para que sea a el castigo y a otros ejemplo-y en esta virtud hise compareser los dichos testigos ya nombrados por ante mi asistensia que lo fueron, Julian Severino, Visente Politano , Fernado de Cuevas, Rafael Ponciano, y al mencionado Lazaro, y en Juicio verval, les tome declaracion a los de la custodia de el señor alcalde de la hermandad, y declararon que es verdad lo que el señor alcalde espone en su queja, y preguntandole al dicho Lazaro Padilla, y tomandole confecion de todo por ante los de mi asistencia, y los demas; responde y dice que es verdad, pero que a pesar de estar arrepentido de todo, pide que le perdonen, que el conose que qa errado y al mismo tiempo confiesa que lo hizo, por que se presume que el señor Alcalde es su enemigo, pues en esa ocacion la demanda que se puso contra el fue de una vaca que le adjudicaron que en su conuco la avian matado y el como se savia que no avia sido asi le dijo al señor Alcalde que diera vista a los conucos de Ypolito Berroa pues avia parecido la vaca prosimo a la puerta del vojido del Ypolito, y mui distinto de la del, y nunca el señor Alcalde dio vista a dichos conucos de Ypolito, solo le obligaba a que pagara la vaca, disiendo que porque avia ayado rastro de ganado en su conuco, y allandose aflijido estendio la noticia de que yva asacar descomunión, y esta noticia fue causa de que los que la avian matado en casa de Ypolito lo confesaron, y fue maria Ufracia Berroa, vesina que fue de esta ciudad y recidente en la de Santo Domingo donde el dicho Lazaro avogase que no sacara descomunión que Ypolito se obligaba a pagarle las costas que hubiera hecho porque avian sido Lorenzo cataño y visente Ferrer Acosta los matadores de la vaca en la huerta de bojio de Ypolito Berroa, que Visente Ferrer Acosta se lo comunico a don Bruno Severino y al punto fue Ypolito donde Lazaro y le dijo que le lo pagaba todo como se verifico, en virtud de un ritificato que a pedimento de tomas Padilla su hijo le fue dado por el señor Alcalde ordinario Don Jose Joaquin de Mena, en veinte y tres de diciembre el año de mil ochocientos quinze la que presentaron en mi tribunal ordinario para su mayor relación tanvien confiesa y dice que tiene el duelo del señor alcalde que teniendo Manuel Ponciano un puerco perdido lo encontro su hijo hinacio, y vino y le pidio licencia para matarselo y se la concedia y fue el muchacho y hallo el puerco y lo mato y se lo llevo a Manuel Ponciano como su legitimo dueño el cual se lo llevo entero sin desollar asta con la tripa que Justo Ponciano lo desollo, y fue el dicho Don Jose Gregorio a preguntarle a Manuel Ponciano si avia llevado el cuero y las orejas diciéndole que el puerco era suyo a lo que le respondio dicho Ponciano que no que no era asi, solo que es de su propiedad del dicho Ponciano , tanvien dise que fue el referido señor alcalde a la casa de Lorenzo Martinez y le pregunto quantos puercos le avia vendido Apolinario hijo del dicho Lazaro, a lo que le respondio Lorenzo que ninguno en cuyo tiempo dise Lazaro que el referido Don Jose Gregorio no era Alcalde ni regidor ni tenia comision alguna, que le parece que todas estas son sospechas mas vien de enemigos que de amigos cuando a él no le da este aviso, y que por tanto pide a mi tribunal ordinario se sirviese mandar llamar a los mencionados Manuel Ponciano, Justo Ponciano y Lorenzo Martinez, Ypolito Berroa, Visente Ferrer Acosta y Don Bruno Severino y esaminarles si paso asi todo, y que me sirviese yncluir el mencionado certificado en su relacion;-el qual es como sigue,-Don Jose Joaquin de Mena capitan y ayudante mayor de milicias urbanas, regidor fiel ejecutor, Alcalde ordinario de primer voto de la ciudad de San Juan Bautista de Bayaguana su termino y jurisdicción por su majestad (ilegible) certifico0 en la mejor forma que por derecho puedo y devo y de manera que haga fe en juicio y fuera de el, que thomas Padilla natural y vesino de esta dicha ciudad, e hijo legitimo de Lazaro Padilla, es hombre de entera providad, buena conducta y de un manejo irresprehencible, pues nunca ha tenido nota alguna criminal en este vecindario, ni fuera de el, que aya llegado a mi conocimiento, pues por el contrario me consta aver vibido y estar vibiendo a la ovediencia de sus padres y superiores en su continuo oficio de lavrador, pues aunque en el tribunal de Don Gregorio de la Guarda fue sentenciado a pagar una vaca, por averse ayado hasiendo daños en sus labranzas; cuya sentencia en mi juzgado se declaro con dictamen de asesor por pasada en autoridad y cosa juzgada y con ejecución; después los que hisieron el daño, estimulados de su propia conciencia, confesaron no aver sido dicho Thomas Padilla el perpetrador del daño de la de la herida de la vaca, sino los mismos confesantes, oblgandose, como se obligaron, al pago de la vaca; haviendole perdonado el referido Thomas Padilla, y su padre Lazaro Padilla la injuria, y calumnia, pues fueron primeramente testigos contra el inocente, por livrarse ellos de la culpa que avian cometido, y para los efectos que le convengan, y nunca se crea, o dude que ha cido malhechor, doy la presente a pedimento del mismo thomas Padilla, en esta ciudad de San Juan Bautista de Bayaguana, wen veinte y tres dias del mes de diciembre de mil ochocientos quince años-Jose Joaquin Mena- y para yevar a devido efecto lo espuesto por el dicho Lazaro Padilla, en su confecion pues asi lo ha pedido ante mi y los de mi asistensia hise comparecer a los referidos, Manuel Ponciano, Justo Ponciano, Lorenzo Martinez, Ypolito Berroa , Visente Ferrer Acosta, y Don Bruno Severino, y por ante los de mi asistencia en un juicio verval les tome sus declaraciones y responden y dicen que es verdad todo lo que el mencionado Lazaro espone y dice en su confecion, pues dice Manuel Ponciano que es verdad que el puerco era suyo y que el dicho Apolinario lo yevo con tripas y todo, y dice Justo que es verdad que el lo desollo ygualmente dise Lorenzo Martinez que es verdad que el referido Don Jose Gregorio de la Guarda le hisiera esaminar quantos puercos le avia vendido Apolinario Padilla a lo que le respondio que ninguno, que el (ilegible) ni negro esclavo sin conocimiento y licencia de su padre o su amo no seria capas nunca de comprarle nada ni pactar con ellos por que el save en ese caso el peligro a que se espone, tanvien dise y declara dicho Martinez que le parese que el mencionado Don Jose Gregorio, estava advertido de dos o tres vandas de carne de puerco con sus espinasos que le ayevado el dicho Apolinario Padilla a su casa pero que a pesar de ser de su propiedad asido con espreso consentimiento de su padre por encancargo que le hizo el mismo Lazaro por tener Perdidos los tales puercos , Ypolito Berroa declara y dise que es mui cierto que el dicho no saco la descomunión porque el le disuadio de ello y le obligo a pagar com pago a mas de pagar la vaca pago ocho pesos de costa que se le avian adjudicado al dicho Lazaro, todo a fin de que dicho lazaro quedase livre y esento asi de costa como desonor que a su buena conducta se le seguia, siendo asi como confiesa, Visente Ferrer Acosta, pues declara que es verdad que la vaca la hirieron entre la huerta del bojido de Ypolito un hombre que estava hay que andava con una madera, y Lorenzo Cataño, que el dicho Ferrer estava presente y se lo comunico a Don Bruno sovre el caso, le confeso el dicho Ferrer que era verdad todo según y como se a referido; y leydole esta su declaracion dijeron estar bien escrita, con lo cual se concluyo este juicio, fecha en esta ciudad en catorce dias del mes de fevrero de mil ochocientos diez y ocho años, a todo lo qual Ynterpuse mi autoridad judicial y como juez cartulario lo sertifico y firmo, junto con los mi asistencia de que doy fee,  Estevan Mejia  Alcalde Ordinario

Nota que aviendo confesado los declarantes sierto lo que el señor alcalde espone en su queja y asi el mismo Lazaro lo confiesa, de pedimento del dicho alcalde, tube avien arrestarle quatro dias ayudando en el trabajo de la Yglesia que se esta favricando para que en lo sucesivo asi al dicho, como al publico sirviese de ejemplar para que no se defiendan con palabras denigrativas contra el juez, solo si defiendan pues es fuerza defenderse con refleicion y politica para no perder derecho ni yncurrir en delito, a todo lo cual ynterponiendo mi autoridad y judicial decreto lo certifico y firmo junto con los de mi asistencia de que doy fee, Visente Politano testigo de asistencia    Julian Severino testigo de asistensia

Ante mi y por mi,       Estevan Mejia del Castillo

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Resaltados

 

Un nuevo libro de Alejandro Paulino Ramos: "El Paladión: de la ocupación militar norteamericana hasta la dictadura de Trujillo"

Está circulando desde el juveves 15 de diciembre el libro: "El Paladión": de la ocupaci...

 

Alejandro Paulino Ramos escribe: "Orígenes y trayectoria de la sociedad civil en la República Dominicana, 1916-1961"

 (Este ensayo acerca de los "Orígenes y trayectoria de la sociedad civil en la Repúblic...

 

20 de octubre de 1961: "!Libertad!, !Libertad! El grito de Octubre" y "Los masacrados del octubre de 1961"

 ¡Libertad! , ¡Libertad! El grito de octubre" y  "Los masacrados de Octubre del 1961"...